Perdonala (Señor)
..... Yo la amé, y era de otro que también la quería. Perdónala, Señor, porque la culpa es mía. Después de haber besado sus cabellos de trigo, nada importa la culpa, pues no importa el castigo. Fue un pecado quererla, Señor, y, sin embargo, mis labios...